Monta tu propia noche de subasta,
sin nada del lío de siempre
Sin paletas, sin papelitos, sin un tesorero sumando a medianoche. Cada euro que se recauda va directo a ti — de ahí no nos quedamos nada.
Montarlo todo es gratis. Pagas una vez, cuando abres las pujas de verdad.

Un código QR junto a cada lote
Una tarjeta por cada cosa que hay en la mesa. Es todo el papel que necesita la noche.
La gente puja desde su propio móvil
Escanear, nombre, correo, listo. Sin cuenta, sin app, sin contraseña.
Y desde casa, si no pueden venir
Los mismos lotes, el mismo momento, con vídeo en directo desde la sala.
Cómo va una noche
- 1Mete lo que tengas — Un título, un precio de salida, quién lo donó. Y una foto si la tienes.
- 2Imprime los códigos QR — Una tarjeta por lote, o una hoja de etiquetas. Un botón.
- 3La gente escanea y puja — La cámara sobre el código, un nombre y un correo una vez, y ya están dentro.
- 4La sala mira la pantalla — El lote, la puja, y una cuenta atrás al final.
- 5Tú liquidas — Los ganadores reciben un correo con tu enlace de pago. El dinero es tuyo.
La sala ve lo cerca que está
Pon el objetivo de la noche en la pantalla y mira cómo se llena la barra. Es el truco más viejo de una recaudación y sigue funcionando mejor que ninguna otra cosa.
Todo lo que una noche necesita
Todo incluido, pagues como pagues.
A lo largo de unos días, o lote a lote con reloj, o hasta que la sala se calle.
Un nombre, un correo, un clic. Ese es todo el registro.
Pega un enlace de YouTube o Vimeo y quien está en casa oye al subastador.
El enlace que envías abre con tu logo, y sin ningún menú nuestro.
Una puja tardía alarga el lote, así que decide la puja y no el wifi.
Pon un máximo y pujamos por ti, de paso en paso.
Pon un precio de reserva y un lote solo se vende si merece la pena.
La pantalla dice “Marta de Valencia”, y se guarda el resto.
Anula una puja, o vuelve a poner en juego un lote ya adjudicado.
Un diez por ciento encima, enseñado antes de que nadie puje.
En tu móvil: la puja, una cuenta atrás y dos botones grandes.
La meta de la noche en la pared, subiendo sin parar.
Haz primero un ensayo completo
Pujas de verdad, la pantalla de verdad, la cuenta atrás de verdad — con un puñado de lotes y un compañero pujando contra ti. Diez minutos y lo sabrás. Todas las pantallas dicen que es un ensayo, y no se cobra nada.