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13 de junio de 2026 · Curiosidades

Las 10 botellas de vino más caras jamás subastadas

De un lote benéfico de un millón de dólares en Nueva Orleans a un Romanée-Conti de 1945: diez récords del vino y qué enseñan sobre el precio de salida.

Las 10 botellas de vino más caras jamás subastadas
Foto: Кирилл Абрамов via Pexels

Los récords del vino se cuentan con más descuido que los de cualquier otro campo del coleccionismo, porque se llama «botella» a tres cosas distintas: una botella normal de 750 ml, un formato de seis litros que equivale a ocho de aquellas y un lote benéfico cuyo precio ha dejado de ser un precio de mercado. La lista va ordenada por lo que se pagó de verdad, y cada entrada dice de cuál de las tres se trata.

Cada cifra es el precio informado en el momento de la venta, con la casa y la fecha. Los titulares van todos en dólares y, cuando el remate fue en otra moneda, esta queda entre paréntesis. Las cantidades siguen la costumbre española: punto de millar y coma decimal, como en 812.500 dólares. Quedan fuera los destilados y las ventas privadas.

1. The Setting 2019 «Glass Slipper», cabernet de Napa, seis litros — 1.000.000 de dólares

Vendida en el Carnivale du Vin, la subasta benéfica de la Emeril Lagasse Foundation en Nueva Orleans, en noviembre de 2021: lo más caro pagado nunca por una botella de vino en una subasta benéfica. El productor hizo setenta y cinco cajas de ese vino y exactamente una botella de seis litros. El comprador fue Don Steiner, directivo de una empresa de gestión de costes. Ese lote solo recaudó cerca de la mitad del total de la subasta en directo de aquella noche.

2. Domaine de la Romanée-Conti 1945, Romanée-Conti, 750 ml — 812.500 dólares

Acker, en su venta La Paulée de marzo de 2026, y el récord para una botella vendida en el mercado abierto. Venía de la bodega de Robert Drouhin. La añada de 1945 fue el último DRC hecho con las cepas originales prefiloxéricas de la finca antes de que se arrancaran y se replantaran en 1947, y solo existen unas seiscientas botellas. Es la misma botella física que la de la entrada siguiente.

3. Domaine de la Romanée-Conti 1945, Romanée-Conti, 750 ml — 558.000 dólares

Sotheby's, Nueva York, octubre de 2018, comisión del comprador incluida. La estimación era de treinta y dos mil dólares. Se vendió por unas diecisiete veces esa cifra y mantuvo el récord mundial siete años, hasta que su propio comprador la devolvió a una sala.

4. Screaming Eagle Cabernet Sauvignon 1992, imperial de seis litros — 500.000 dólares

The Napa Valley Wine Auction, junio de 2000, una venta benéfica. Es una de las dos únicas botellas de seis litros que se hicieron de la primera añada de Screaming Eagle. El comprador, un directivo jubilado de Silicon Valley llamado Chase Bailey, superó a una pareja que la quería exactamente igual: todo el mecanismo de esta lista en un solo lote.

5. Domaine de la Romanée-Conti 1945, Romanée-Conti, 750 ml — 496.000 dólares

Otra botella de la misma bodega Drouhin, vendida en la misma sesión de Sotheby's de octubre de 2018, minutos antes que la anterior. Batió el récord mundial y lo perdió antes de que terminara la sesión. La venta entera eran cien lotes, y se vendieron todos.

6. Domaine de la Romanée-Conti 1971, La Tâche, matusalén — 325.000 dólares

Acker, marzo de 2026, en la misma venta de tres días que la botella récord. Un matusalén contiene seis litros, ocho botellas normales, lo que sale a unos cuarenta mil dólares por botella.

7. Château Mouton-Rothschild 1945, jeroboam — 310.700 dólares

Sotheby's, Nueva York, febrero de 2007. Solo se llenaron veinticuatro jeroboams de la añada de 1945, y este venía de la bodega de la propia baronesa Philippine de Rothschild. Lleva la etiqueta de la V de la victoria encargada para marcar el final de la guerra, la primera de las etiquetas anuales de artista.

8. Château Cheval Blanc 1947, imperial de seis litros — 304.375 dólares

Christie's, Ginebra, noviembre de 2010, frente a una estimación de 150.000 a 250.000 dólares. Christie's creía que era el único imperial de la añada que se conservaba. El 1947 tuvo una fermentación famosamente difícil que lo dejó con mucha acidez volátil, técnicamente un defecto, y aun así es uno de los vinos más admirados de Burdeos.

9. Château Lafite Rothschild 1869, 750 ml — 233.972 dólares

Sotheby's, Hong Kong, octubre de 2010. Tres botellas se vendieron a ese precio cada una, todas al mismo pujante por teléfono, frente a una estimación de unos cinco a ocho mil dólares por botella. Venían de una consignación de 284 lotes sacados directamente de las bodegas del propio château.

10. Château Lafite 1787, grabada «Th.J.» — unos 156.000 dólares (105.000 libras)

Christie's, Londres, diciembre de 1985. Se vendió como una botella de la bodega de Thomas Jefferson, se compró para la colección Forbes y mantuvo el récord de botella individual durante veintidós años. Está aquí tanto como advertencia: llegó a través del marchante alemán Hardy Rodenstock, en los tribunales se defendió después que el grabado se había hecho con herramientas modernas y la autenticidad nunca ha quedado zanjada.

Qué significa esto para una velada en un centro cívico

Lo primero que hay que llevarse de la lista es la entrada de arriba del todo. El precio más alto pagado nunca por una botella de vino no lo pagó un coleccionista en Ginebra: se pagó en el salón de un hotel de Nueva Orleans, para una causa, y superó todos los récords comerciales por un margen que aguantó años. La gente paga más cuando el dinero va a alguna parte. No es sentimentalismo, es un patrón documentado y repetido. Hay más sobre cómo montar una velada en torno a eso en la página para ONG y galas.

Lo segundo es que los dos récords benéficos fueron para objetos que no se podían comprar de ninguna otra manera. Existía una botella de ese tamaño; existían dos de aquel Screaming Eagle. Quien pueda donar algo verdaderamente único —un día en un taller, un nombre en un edificio, una pieza hecha para esa noche— rendirá más que quien done un vale. Cuando pidas donaciones, pide lo que no tenga equivalente.

Tercero, mira las estimaciones. Treinta y dos mil dólares se convirtieron en 558.000. Cinco mil se convirtieron en 233.972. Casas que llevan dos siglos vendiendo vino siguen abriendo muy por debajo de donde esperan terminar, porque un precio de salida bajo no es un descuento: es lo que hace que entre pronto la primera puja, y la primera puja es lo que convierte un objeto en una competición entre dos personas. La guía para organizadores explica cómo fijarlos para tus propios lotes.

Cuarto, tres de estos lotes fueron a un único pujante que sencillamente no paraba: tres botellas idénticas de Lafite 1869 se fueron al mismo teléfono. Tu total no depende de cuántos invitados pujen, sino de si, para cada lote importante, hay dos personas en la sala que lo quieren. Una comisión que conoce a sus invitados suele poder nombrarlas de antemano, y esa es una ventaja que ninguna casa profesional tiene.

Por último, todo ocurrió en el cierre. Si un lote termina en un segundo fijo, quien todavía se lo está pensando no llega a pensárselo, y por eso una puja tardía debería alargar el lote en vez de terminarlo. Eso, la cuenta atrás y el total en pantalla están en cómo funciona, y la misma lógica sirve para los cuadros de la página sobre subastas de arte. En el gimnasio de un colegio, con seis botellas donadas por las familias, las cuatro reglas son idénticas. Puedes montar la lista y ensayar la velada entera.

Precios tal como se informaron en el momento de la venta; las cifras incluyen comisión del comprador cuando las casas lo indicaron.

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